Cuando el núcleo interno blando de un disco espinal sobresale y presiona la raíz de un nervio espinal, interrumpe la transmisión normal de señales eléctricas entre el cerebro y el resto del cuerpo. Debido a que estos nervios espinales contienen fibras motoras y sensoriales, la compresión física puede afectar gravemente las vías neuronales responsables del control muscular y la percepción sensorial.
Como resultado, los pacientes pueden experimentar una respuesta refleja exagerada o disminuida cuando son evaluados por un médico. Además, la interrupción en las vías sensoriales puede provocar una percepción alterada del tacto, haciendo que regiones específicas de los brazos o las piernas sean notablemente menos sensibles al calor, al frío o a la presión externa.

